La reunificación de deudas

13 de Noviembre, 2007

Nos bombardean con su publicidad. Están en todas partes. Son las empresas especializadas en la reunificación de deudas, empresas dedicadas a la intermediación de créditos hipotecarios pero que no tienen un estricto control por parte de la administración.

¿Qué hacen las empresas de refinanciación de créditos?

Una empresa de reunificación de deudas es, ni más ni menos, que un intermediario entre nosotros y un banco. La empresa reunificadora se dedica a negociar por nosotros un crédito por una cantidad determinada y a un plazo a convenir, con una garantía hipotecaria (nuestra vivienda).

Para ello utilizan una promoción muy agresiva en la que nos ofrecen unir todos nuestros créditos (hipoteca, coche, préstamos personales, tarjetas de crédito, etc) en un mismo crédito, pagando en conjunto una cantidad mensual mucho menor que la que pagábamos anteriormente.

¿Cual es el truco?

El truco consiste en unir en un crédito hipotecario a largo o muy largo plazo créditos de corto o medio vencimiento. Por ejemplo, un préstamo para el coche, que habitualmente pagaríamos en tres o cuatro años, pasaríamos a pagarlo en 25, 30 o 40 años. Efectivamente, en base a eso pagaríamos en conjunto una cuota mensual menor y a un tipo de interés más bajo que el de un crédito personal, pero con un plazo tan largo finalmente pagaríamos unos intereses mucho mayores.

Ojo con los gastos

Además de alargar los plazos y aumentar los intereses globales a pagar, la refinanciación de deudas nos obliga a cancelar nuestra vieja hipoteca y abrir una hipoteca nueva con la entidad pactada por la financiera. Todo esto supone aumentar los gastos (notario, escritras, etc), además de la comisión que cobra la empresa de refinanciación (entre un 0,5 y un 5% de la deuda a renegociar, según el caso). Todo esto hace que finalmente, los gastos que tengamos que asumir por renegociar nuestras deudas puedan llegar a sumar hasta un 15% del total, que también tendremos que financiar, obviamente, aumentando aun más la deuda.

Consejo

Las empresas de refinanciación no nos ofrecen nada que no podamos conseguir nosotros mismos. Tener una vivienda y una hipoteca nos da fuerza para negociar con nuestro banco una mejora de las condiciones de la hipoteca, bien aumentando el capital o bien ampliando el plazo de amortización. Y lo mejor de todo, con unos costes muy inferiores a los que tendríamos con una refinanciera.

Si nuestro banco se niega a negociar, siempre tenemos la posibilidad de acudir personalmente a otro banco. Actualmente, la lucha entre los bancos y cajas de ahorros es encarnizada para captar clientes, principalmente si van con una hipoteca y una nómina en el bolsillo. Aprovechemos esa competencia para conseguir las mejores condiciones para nuestra hipoteca. Visitemos todos los bancos y cajas que podamos, estudiemos las condiciones que nos ofrecen, llevémosles las condiciones que nos ofrecen en otro banco para que nos mejoren su oferta. Negociar una hipoteca es como ir a un mercadillo. Hay que regatear y pelear por la última décima del TAE.

Cuéntanos tu experiencia con un comentario

Por fin, desde el Gobierno se ha procedido a regular el creciente negocio de la reunificación de deudas. A partir de ahora, las entidades financieras que ofrecen créditos rápidos y reunificación de deudas a clientes con dificultades de pago quedarán sometidas al control de la administración y a estrictas obligaciones de transparencia.

El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes el anteproyecto de ley de protección de los consumidores de créditos y préstamos que, según los planes del Gobierno, debería entrar en vigor esta misma legislatura, tras superar los trámites parlamentarios. El texto ha sido elaborado por los ministerios de Sanidad y Consumo y de Economía y Hacienda, pero será pilotado por el primero.
Este tipo de productos se basan en una publicidad agresiva en la que ofrecen soluciones mágicas para reducir los pagos mensuales o para acceder a un crédito sin apenas condiciones, todo ello con una información poco clara y, en muchos casos, sin informar de las comisiones y elevados gastos asociados a las operaciones, y que pueden llegar a ser hasta un 10% del valor de la deuda.

La norma afecta a las personas físicas y jurídicas que, de manera profesional, concedan créditos o se dediquen a la intermediación o el asesoramiento. Bancos y cajas ya están sujetos a una estricta supervisión y vigilancia por parte del Banco de España, pero a partir de la aprobación de la nueva ley, las exigencias de transparencia se extienden a todas las entidades financieras o intermediarias.

Una de las novedades más llamativas del proyecto es la creación de un registro central con todas las compañías del sector, al que deberán comunicar todas las comisiones, gastos para los clientes y los tipos de interés máximos aplicables, incluidos los de mora. Estar inscrito en este registro será imprescindible para poder operar. Tras la entrada en vigor de la ley se abrirá un periodo de seis meses para cumplir este requisito. También será imprescindible la suscripción de un seguro de responsabilidad civil que cubra las responsabilidades en que pudieran incurrir frente a los consumidores en la intermediación, asesoramiento o concesión de un crédito.
Entre las nuevas exigencias, estará la entrega al cliente con quince días de antelación del contrato que se le ofrece, con precisiones sobre el precio total que debe pagar, las comisiones, cargas y gastos aplicados, así como el tipo de interés en tasa anual equivalente (TAE) y las características esenciales del crédito propuesto. Las empresas dispondrán de un tablón de anuncios en los establecimientos abiertos al público con todas sus condiciones. Para el incumplimiento de las obligaciones establecidas se han previsto sanciones de hasta 600.000 euros.

¿Has tenido experiencias negativas con este tipo de entidades? Déjanos tu opinión

En un período como el actual, en el que los tipos de interés están al alza y las deudas de las familias están al límite, aparecen empresas que nos ofrecen, a través de campañas de publicidad muy agresica, unificar todas nuestras deudas en una sola cuota, reduciendo a la mitad los pagos mensuales que debemos realizar por todos los créditos que tenemos.

¿Qué hacen exactamente estas empresas?

Las empresas de unificación de deudas simplemente nos ofrecen unir todas nuestras deudas (préstamos personales, préstamo coche, tarjetas, hipoteca, etc) en un solo crédito, de forma que podemos pasar de pagar, por ejemplo, 900 euros mensuales a pagar 400 ó 500, una cuota bastante mas asequible para las familias. Para ello, estas empresas nos ofrecen un nuevo crédito con garantía hipotecaria. Y, en parte, ahí es donde radica el inconveniente de utilizar esta vía. Los gastos que genera la cancelación de la hipoteca antigua más los gastos de apertura de una hipoteca nueva (aunque nos mejoren los tipos de interés, que no es seguro) hacen que perdamos hasta 6.000 euros, según las cantidades de las que hablemos. Hay que recordar que entramos en comisiones de cancelación, comisiones de apertura, gastos notariales, registro, tasaciones, gestoría…

¿Qué cobran?

Además de todos los gastos expuestos anteriormente, hay que contar con la comisión que estas empresas nos cobran, simplemente por intermediar con un banco. Esta comisión, de la que no informan en la publicidad, puede llegar a ser hasta del 7% del importe de la operación. Sí, hasta un 7%, aunque algunas cobren menos. Simplemente por llevar nuestros papeles a un banco.
Si echamos cuentas rápidamente y sumamos la comisión de los intermediarios más los gastos de cancelación y apertura de hipoteca nueva, comprobamos que perdemos cerca de 12.000 euros. Por una firma y un trámite que podríamos hacer nosotros mismos.

Conclusión.

El mejor consejo que te podemos hacer es que no acudas a este tipo de empresas y que todo el trámite lo hagas tú mismo. Acude primero a tu banco, en el que tienes la hipoteca, y plantéales el asunto. Solicítales una ampliación del capital de la hipoteca pata agrupar todas las deudas y evitar problemas en los pagos. Recuerda que es mucho más barato ampliar capital que cambiar de hipoteca a otro banco. En cualquier caso, siempre puedes negociar con eso, con coger tu hipoteca y tu nómina y marcharte a otra entidad. Al fin y al cabo, tu banco te necesita.

Recuerda también que las empresas de unificación de deudas no son bancos ni financieras, y que no están sujetas al control del Banco de España, con lo que las garantías que te puedan ofrecer son mínimas. Ten presente que el que firma eres tú.