Ante la crisis desatada en el sector de la construcción y el más que presumible cierre de empresas por el bajón de las obras, los sindicatos UGT y Comisiones han lanzado una idea para tratar de minimizar dicho impacto entre los trabajadores dedicados al sector.

Según las distintas fuentes, la crisis inmobiliaria dejará en la calle a entre 250.000 y un millón de trabajadores. Hasta el momento, el Gobierno no ha tomado ninguna iniciativa concreta para recolocar a los empleados que se vean en el paro, aunque sí ha hecho una reserva de alrededor de 200 millones de euros en previsión de que haya que tomar decisiones serias al respecto.

Desde UGT y Comisiones Obreras se propone ahora adelantar la edad de jubilación del sector de la construcción hasta los 60 años, lo que, según los propios sindicatos, podría evitar que cerca de 250.000 trabajadores engrosaran las listas del paro.
Según UGT y Comisiones, de los 100.000 trabajadores del sector que se han ido al paro en los 12 últimos meses, la mitad son de más de 60 años, lo que les convierte en el segmento más débil y que más difícil tendrán conservar su empleo. Calculan que existen actualmente alrededor de 86.000 empleados de más de 60 años, a lo que habría que añadir unos 345.000 trabajadores con una edad muy cercana (entre 50 y 59).

El objetivo de la propuesta es evitar que los mayores de 60 años se vean en la situación de desempleo y, a la vez, que se incrementen las prestaciones por desempleo, de manera que las cuentas del estado entre la Seguridad Social y los fondos por desempleo se vean compensados.

El Ministerio de Vivienda está preparando una serie de medidas encaminadas a dar garantías para aquellos propietarios que quieran poner en el mercado de alquiler aquellas viviendas vacías de las que sean titulares.

Algunas de las medidas conocidas son, por ejemplo, agilizar los trámites de deshaucio en caso de morosidad por parte de los inquilinos, con el fin de proteger a los propietarios de posibles impagos.

La medida, estudiada conjuntamente con el Ministerio de Justicia, pretende asegurar a los propietarios el cobro de los alquileres, y pretende fomentar el alquiler aumentando el número de viviendas que se ofertan en alquiler. Se calcula que actualmente hay en España unos 3 millones de viviendas vacías, sobre un total de 24 millones de viviendas.

 

La ministra de Vivienda, Carme Chacón, ha anunciado hoy las medidas que entrarán en vigor a partir del próximo 1 de enero, con el objetivo de fomentar el alquiler de viviendas entre los jóvenes menores de 30 años.

Entre las medidas que se han anunciado, está la de fijar una ayuda de 210 euros para aquello jóvenes de entre 22 y 30 años, ocupados y con unas rentas inferiores a los 22.000 euros brutos al año. Esta ayuda se prolongaría durante cuatro años.

Además, el ejecutivo concederá préstamos de 600 euros para hacer frente a la fianza de la vivienda y avalará a los jóvenes arrendatarios durante un período de seis meses.

Junto a estas medidas, el Gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero anunció una deducción fiscal del 10,05%, equivalente a la existente en la actualidad para la compra de vivienda. En este caso no habrá límite de edad y los beneficiados serán todos los inquilinos con ingresos máximos de 28.000 euros brutos al año. Además, dicha deducción fiscal es compatible con las ayudas a los jóvenes, por lo que una persona entre 22 y 30 años podrá recibir las ayudas a los jóvenes para el alquiler y deducir en su declaración de la renta el importe del alquiler que pague.

También los propietaros que alquilen sus pisos tendrán ventajas, ya que el ejecutivo ha anunciado una deducción fiscal de las rentas obtenidas por el alquiler del 100% de exención para los ingresos derivados de contratos con jóvenes menores de 35 años.

Las medidas anunciadas hoy irán acompañadas de otras para incrementar la seguridad y las garantías de los arrendadores, fomentar la salida al mercado del alquiler de las viviendas vacías y promover la construcción de vivienda en alquiler privada y por parte de las administraciones, según palabras de la propia ministra de Vivienda, Carme Chacón.

Ya van 23 subidas consecutivas del euribor, el índice de referencia para la mayoría de las hipotecas a tipo variable. Esta escalada ha situado el referente en el 4,66%, su nivel más alto desde el mes de diciembre del año 2000 y un punto por encima que hace justamente un año. Este dato, traducido a números, quiere decir que una hipoteca tipo de 150.000 euros a un plazo de 25 años verá aumentada su cuota hasta rozar los 900 euros mensuales (unos 90 euros más) en la próxima revisión.

La escalada del euribor ha sido espectacular, ya que durante estos 23 meses transcurridos el índice ha subido desde su nivel histórico más bajo, el 2,01%, hasta el nivel actual, 4,66%. Para la mayoría de los hipotecados, las cuotas se han encarecido un 23% desde el año 2005. El nivel de endeudamiento ha golpeado de pleno a las familias que se compraron un piso en los últimos años, ya que son las más afectadas por las subidas, al contar con hipotecas de mayor cantidad debido al aumento del precio de la vivienda.

El problema para muchos empieza a ser agobiante, ya que muchas veces resulta difícil pagar las altas cuotas que se empiezan a manejar. De hecho, muchas personas con hipoteca han empezado a planterase la posibilidad de vender su piso en propiedad e instalarse en una vivienda de alquiler. El problema radica en que los pisos no se venden con tanta facilidad como antes. Los posibles compradores también están asustados con el precio de las hipotecas y prefieren esperar a ver qué pasa con el euribor y tal vez esperan una posible rebaja en los precios de las viviendas.

Como dato añadido al aumento de las hipotecas hay que destacar que se empieza a notar cierto descenso en determinados sectores del consumo. Por ejemplo, el sector del turismo ha experimentado más dificultades para vender sus productos, al igual que comienza a suceder en restaurantes y, en general, en el sector del ocio.

Y es que, para hacer frente a la hipoteca, mucha gente ha tenido que empezar a apretarse el cinturón.

El ministro de Economía, Pedro Solbes, habló por fin para mostrar su apoyo a la ministra de Vivienda en su idea de fomentar el alquiler de vivienda mediante incentivos fiscales para jóvenes. Sale así al paso de las discrepancias mostradas entre los dos ministerios en un tema tan sensible como el de la vivienda.

Según Solbes, se está estudiando por parte de ambos ministerios la aplicación de incentivos fiscales para alquileres de vivienda. Dichas ayudas estarían destinadas a jóvenes de entre 20 y 30 años, justamente la edad de los que quieren emanciparse pero cuyas posibilidades económicas les impiden acceder a una vivienda en propiedad.

El ministro rechazó las ayudas generalizadas para el alquiler, ya que, según él mismo, eso generaría una aumento de la demanda de alquileres, lo que redundaría en un aumento de los precios, algo que iría en contra de los consumidores y de la propia filosofía de las ayudas.

Tras el anuncio de la ministra de Vivienda de impulsar un nuevo plan para la vivienda en el que se incentive fiscalmente el alquiler de viviendas entre los jóvenes, fuentes de ministerio de economía, en voz del secretario de Estado de Economía, David Vegara, han indicado que las medidas fiscales para favorecer el alquiler están todavía en la fase de estudio y que aún no hay ninguna decisión al respecto.

Esto viene a contradecir el plan presentado por la ministra de Vivienda, dejando sus intenciones en un brindis al sol, al no poner sobre la mesa ningún tipo de financiación para dicho proyecto. Cabe destacar, que un plan similar presentado hace dos años por la anterior ministra, María Antonia Trujillo, ya fue tumbado por el ministro de economía, Pedro Solbes.

La ministra de Vivienda, Carme Chacón, anunció que el nuevo plan para la vivienda que previsiblemente presentará en Octubre, podría llevar aparejadas ayudas fiscales para el fomento del alquiler de viviendas, principalmente para jóvenes . Estas ayudas, que ya estuvieron vigentes durante unos años, fueros eliminadas en la época en que gobernaba el Partido Popular.

Estas ayudas se presentan como una alternativa para los jóvenes que quieren emanciparse pero cuyos ingresos no les permiten adquirir una vivienda en propiedad, dado el alto precio de las viviendas y el encarecimiento de las hipotecas.

El nuevo nivel alcanzado por el Euribor (principal referente para el cálculo de hipotecas en nuestro país) ha alcanzado el 4.56%, el nivel más alto desde febrero del 2001 y se sitúa un 1,026% por encima del nivel que tenía en junio del año pasado.

Traducido a números, esta nueva subida del índice de referencia provocará que una hipoteca tipo de 150.000 euros a 25 años vea incrementada su cuota mensual en 88 euros en la próxima revisión.

Mientras tanto, los mercados están a la espera del camino que pueda seguir el Banco Central Europeo con los tipos de interés, aunque las previsiones indican que dichos tipos podrían llegar a subir entre un cuarto y medio punto, lo que llevaría a nuevos incrementos en los índices de referencia hipotecarios.

Metrovacesa ofrecerá a sus clientes una hipoteca con un tipo de interés equivalente al euríbor menos dos puntos básicos el primer año y al euríbor +0,39% a partir del tercer ejercicio, según informó la propia inmobiliaria. Mediante esta oferta, Metrovacesa se haría cargo de los dos puntos de euríbor que el cliente se ahorra en intereses el primer año de la hipoteca que sus clientes firmarán con el BBVA. También ofrece un ahorro alternativo de un punto porcentual del euríbor durante los primeros ejercicios del préstamo, que durante el resto del plazo de amortización, (tercer año y sucesivos) tendrá un interés del Euribor +0,39%.

Con esta iniciativa, la compañía pretende adaptar sus campañas de márketing a los cambios que se están produciendo en el mercado inmobiliario, es decir, un descenso en las ventas y un amumento en los tipos de interés. La promoción se completa con otras medidas que intentarán captar grupos heterogéneos de compradores. Por ejemplo, la empresa ofertará descuentos de 1.000 euros en la compra de una de sus viviendas si ésta la realiza una pareja. Además, habrá un descuento de 600 euros por cada hijo si el adquiriente es una familia, y de 500 euros si el comprador es un extranjero.

Mientras los valores en bolsa de las principales inmobiliarias se desploman, con Astroc a la cabeza, el Gobierno insiste en que no hay motivos para la preocupación y que se trata únicamente de un reajuste en los valores de las cotizaciones de estas empresas.

Efectivamente, tienen razón al decir que los valores en bolsa de las empresas inmobiliarias estaban (y continúan estando) demasido sobrevaloradas, pero en la misma línea en la que está sobrevalorado todo el negocio inmobiliario en este país, empezando por el precio de la vivienda. Es como mirar para otro lado y no ver el problema.

Mientras tanto, el Financial Times londinense dedica un artículo muy interesante al fenómeno inmobiliario español, asegurando que tiene “todos los signos de una burbuja a punto de estallar“. En una de sus secciones más leídas, la columna “Lex Column”, el Financial Times dice que “los mercados peligrosamente inflados no duran para siempre”. El mismo diario indica lo “desafortunado” que puede resultar para los propietarios de vivienda el posible estallido de la burbuja y advierte a los inversores de la necesidad de controlar los valores más arriesgados.
Finalmente, el diario cita como causas de esta burbuja la inmigración, los bajos tipos de interés y el aumento de los ingresos de los españoles, destacando también el gran aumento de la deuda de las familias y el crecimiento del volumen de las hipotecas.